Scrooge y la Navidad

Un cuarto fantasma entra en escena y le dice a Scrooge: “Que los fantasmas de la Navidad no te llenen de angustia, pues el amor al dinero es lo que te mueve, y la Navidad es la época que más dinero mueve. Adueñate de las fiestas, convierte tus productos en regalos esenciales. Que se olviden de pasar con sus seres queridos sino con los regalos que deben comprar, consumir, gastar. Que gasten, Scrooge, quedate con todos sus centavos.”

Nunca somos realmente adultos

Las lecciones, moralejas y tratados suelen tener mucho sentido en el papel. Uno lee las lecciones en clase, en postales convertidas en memes, o como reseñas explicando la trama de una película o novela. Pero no es hasta que te suceden que estas adquieren todo su peso.

Dirigir. Administrar. Delegar. Coordinar. Todas materias aprobadas en el colegio, en la universidad, hasta que te suceden. Y no las cumpliste. O las dejaste para más tarde. Hasta que te tropiezas con ellas.

Creo que todos soñamos con “ser grandes” cuando estamos chicos, pero cuando lo somos no nos hacemos llamar “grandes”; nos gusta seguir pensando que somos jóvenes. En nuestra cabeza todavía somos jóvenes que nos hacemos los listos, tomamos responsabilidades, asumimos proyectos, pero que siempre tenemos esa pequeña espinita de cuestionarte si estas haciendo lo correcto.

Nunca somos realmente adultos, sino jóvenes inexpertos, ignorantes del siguiente twist narrativo que nos dará la vida.