Cuando no estas en la onda y no te has dado cuenta y eso es mala onda para vos

Cuando no estas en la onda y no te has dado cuenta y eso es mala onda para vos

El problema de las caricaturas es que generalmente “caricaturizan” a sus personajes. Los reducen a unos pocos trazos para exponer gráficamente un punto de vista, o en este caso, simplificar la historia.

pxmolina

Se habla de los jóvenes que lucharon por la autonomía, contra la dictadura de Somoza, por cambiar el gobierno en el 90, el 6% a las universidades, y ahora aparentemente por la clave del wifi.

En la simplificación se pierden detalles, contrastes. Tienes a Héroes y Mártires como Casimiro Sotelo, o a dirigentes históricos de UNEN. Los jóvenes quieren wifi, pero también empleos. Pero la caricatura no refleja esas complejidades.

Es como un reclamo a que los jóvenes no se están tomando los Palacios Nacionales ni casas de Chema Castillo, ni alfabetizando al estilo 1981.

Pero hay 400,000 jóvenes buscando empleos. 10% de las mujeres son madres antes de los 20 años. Muchos de ellos emigran. Unos cuantos inician sus propias empresas y las hacen populares en las redes sociales, a la espera de sostenibilidad financiera. Pero bueno.

El wifi y el clásico del fútbol español nos son más importantes, aparentemente. O quizás es un reclamo (subtweet) a la juventud por no formar filas detrás de manifiestos políticos repetitivos bien intencionados sin propuestas concretas y que no conectan con nuevas generaciones.

Es muy agotador que desde Internet te digan que no eres “suficientemente heroico como lo fuimos nosotros“; pero hay hay una caricatura que los “caricaturiza” como anillo al dedo.

abuelo simpson

De plano. Bajenle el gas.

No existen los spoilers, son eventos en vivo

No existen los spoilers, son eventos en vivo

Charles Dickens fue un escritor poderoso, y lo sigue siendo. Multitudes que superaban las 2 mil personas se agolpaban en los muelles de Nueva York para esperar el buque que llegaba de Inglaterra con los paquetes de periódicos donde venían los cuadernos con los capítulos de sus novelas, que se publicaban por entregas, como solía hacerse en el siglo XIX, en cuerpos especiales, de donde viene el término folletín, o folletón. La gente arrebataba los ejemplares para leerlos en el mismo muelle.

Hoy en día no son dos mil fanáticos los que esperan los capítulos de una novela en el muelle del nuevo mundo. Millones esperan cada nuevo episodio de Game of Thrones, o una nueva temporada completa de House of Cards, o la serie que sea que este de moda.

En los tiempos de Dickens no había recurso tecnológico para obtener primero los nuevos capítulos. Tenias que esperar el barco. Hoy en día recibes toda una temporada en simultaneo en todo el mundo si estas suscrito al servicio correcto, o esperas unas horas en los sitios piratas. Es como ver deportes en vivo. Cuando juegan los Yankees, los Washington Currys o El Chocolatito quieres saber cuando ganan o pierden apenas sucede, no después. Los eventos culturales son deportes en vivo, y así deben ser tratados.

Pero en las redes sociales existe cierto código de ética de que si ves una serie, debes esperar 1 semana hasta que todos la hayan visto para comentar que sucede. Dios te salve de la furia de un fan de Star Wars que le contarás que Han Solo muere, o que Jon Snow vive al final del 2do episodio de la 6ta temporada.

Ese código es anticuado y debe ser eliminado. “Nada hay más terrible que una ignorancia activa”, y en las redes sociales no solo la ejercen, la toman de bandera, como una una fe inquisidora y absolutista.

Somos todo, somos esencia

Somos todo, somos esencia

¿Qué es la vida sino una curva de campana? Cuando llegamos a los 20, nos queremos comer el mundo. Creemos saberlo todo, o creíamos que podriamos saberlo todo. Vivimos más desvelos, más caminatas, más resaca, más viajes, más lodo, más fuego.

Cuando llegamos a los 30, aprendes que hay tanto que todavía no sabes. Que muchas cosas que sabias en los 20’s ahora ya no las recuerdas, o haz perdido práctica, o ya no son necesarias porque hay gente que la hace mejor. La mente olvida lo que no necesita de manera inmediata. Uno empieza a depurarse, decide aprender nuevas cosas, nuevos retos, pero en realidad te haces más especifico, más especializado.

Cuando lleguemos a los 40, ¿qué cosas habremos olvidado? ¿Y en los 50? ¿Los 60? Los deportistas nos pueden dar una pista. Corren cada vez más lento, pero corren mejor. Los boxeadores lanzan menos golpes, pero pegan mejor. Eres Mariano Rivera o Xavi Hernández. Sabes cerrar los partidos. Dejas que otros corran. Estas en la cima de la campana.

Por supuesto que puedes hacer trampa y reinventarte. Empezar a escribir de viejo, como Saramago. Irse a tomar clases de salsa con Jennifer López, porque eres Richard Gere y no quieres volver temprano a casa. Pero sigue siendo trampa, porque para ser bueno en algo debes practicar “10,000 horas”, que son 8 horas al día, durante 5 años. No te puedes hacer bueno en todo todo el tiempo. Así que depuras tus habilidades. Delegas. Diriges. Te haces más con los demás. Pero en la práctica, te estas puliendo. Eres el final de una curva de campana afinada por el tiempo.

Cuando seamos mayores, cuando ya hemos olvidado casi todo, no quedara más que la esencia. Te das cuenta de eso cuando escuchas a tu abuela de setenta y pico años de edad y cada palabra que dice es precisa. Que no sobra nada. Porque es esencia.

Porque no funcionan las redes sociales para tomar el poder

Porque no funcionan las redes sociales para tomar el poder

La democracía 2.0, esta actitud de que Internet, en mayúscula, va a resolver todos los problemas de la humanidad, una ciber utopía de redes sociales y dialogo colectivo moderado mágicamente para generar resultados en el “mundo real”. Pero no.

Por ejemplo,hablemos de la tal “primavera árabe”. Casi todos los países que la intentaron se han complicado la vida infinitamente. En Turquía el punto focal fue la Plaza Gezi, se recogieron millones de acciones voluntarias, pero en las elecciones inmediatas el partido en gobierno gano. Y gano por goleada.

En la Francia del 68 paso algo similar. Para la historia quedaron los slogans romántizados, pero en la realidad quienes ganaron las elecciones eran los mismos de siempre.

El truco para lograr esto esta, todavía, en la política a la antigua. En Turquía los oficiales de gobierno se dedicaron a seguir visitando casa por casa a las bases. A tomar te de cortesía en cada casa. Sin azúcar. Porque si tomaban te con azúcar en cada casa que visitaban terminarían “con azúcar alta” al final de cada jornada.

Internet es excelente para crear momentum, pero no es el mejor espacio para organizar movimientos sociales. Debe haber un toma y daca de ambas ideas. Offline y Online.

En Argentina un partido político intento combinar ambas ideas. Offline y Online. Son el Partido de la Red. Crearon una plataforma de código libre para definir su agenda legislativa. Que cada diputado que consiguieran votaría si y solo si a como se lo ordenará la plataforma online. Consiguieron el 1% de los votos, pero no les alcanzo. La experiencia quedo, y el entonces gobierno adoptó plataformas online para consultar leyes. No eran consultas vinculantes, pero era un paso en repensar la manera en que funciona una democracia representativa, en donde las leyes se forman con procesos inventados en el siglo 19, pero con una sociedad estancada en algún lugar del siglo 20, y espacios sociales creados en el siglo 21 (Internet); sin olvidar la sordera selectiva de los espacios locales para decidir como nos gobernamos.

Las redes sociales no funcionan porque son modelos limitados de participación.  Necesitamos nuevos modelos porque la indignación y un #hashtag son válidos pero insuficientes, pues son solo un inicio. Tenemos un punto de partida, pero necesitamos nuevas rutas para hacer funcionar esto. Si.

 

 

Nicaragua, un modelo de desarrollo “minero”, #guestblog

Nicaragua, un modelo de desarrollo “minero”, #guestblog

Un modelo ¨minero¨ de desarrollo puede caracterizarse como uno sustentado en máxima explotación posible de aquellos recursos que, en un momento dado, pueden generar, al menos de manea temporal, importantes rentas a corto plazo a quienes los explotan, sin consideración alguna acerca de la sostenibilidad o destino futuro de los mismos. Seguir leyendo “Nicaragua, un modelo de desarrollo “minero”, #guestblog”